En fin en medio de esa histeria generalizada los débiles mortales como yo caemos facilmente en la corriente. El 6 de diciembre los alemanes festejan el día de San Nicolás y le dan regalos a los ni~nos. Pensando que mi hijo J es alemán y que la mamá viene del sur de Alemania donde le dan todavía más valor a ese tipo de festejos, me animé a comprar un peque~no regalo para J con la idea de dárselo el día de San Nicolás simplemente como un detalle cari~noso hacia un bebé de 7 meses que resulta por demás ser mi hijo.
Para cumplir con el espíritu burocrático alemán inflexible y absurdo, envié desde la semana pasada a la mamá un email preguntando si sería posible visitar por unos minutos a J el día 5 ó el 6 de Diciembre para darle un regalo de San Nicolás. No recibí ninguna respuesta, llegó el miércoles -día regular de visita- y al margen mientras la mamá se apresuraba a salir pregunté si había leído mi email, ella contestó sin ánimo "Cuál de todos?" (porque en otras ocasiones había enviado un par de emails de carácter simplemente amistoso, a los que tampoco contestó) "El de San Nicolás" contesté con una sonrisa. Se quedó un segundo en silencio y contestó que podría darle el regalo a J el miércoles siguiente durante la visita regular pues a fin de cuentas el ni~no todavía no sabe en qué fecha cae San Nicolás.
Evidentemente otra vez fue una muestra imperdonable de debilidad para una lesbiana de acero y alemana pragmática en el país donde solamente cuenta lo útil y práctico sin excepción, entendido? Ni modo los cursis con ocurrencias sentimentaloides y vanales tenemos que aprender a controlar nuestros bajos instintos. Feliz Navidad!