Saturday, December 4, 2010

Nosotros los cursis

Otra vez pequé de bruto y sentimentaloide. Desde finales de octubre empieza la paranoia de la navidad en Alemania, las tiendas empiezan a atiborrarse con productos navide~nos y empiezan a poner aquí y allá adornitos de mal gusto. A medida que se acerca Diciembre se vuelve una neurosis colectiva: NAVIDADNAVIDADNAVIDADNAVIDADNAVIDAD!!!!!!!!!!!!!!!!! HAHAHAHAHAHA!!!!

En fin en medio de esa histeria generalizada los débiles mortales como yo caemos facilmente en la corriente. El 6 de diciembre los alemanes festejan el día de San Nicolás y le dan regalos a los ni~nos. Pensando que mi hijo J es alemán y que la mamá viene del sur de Alemania donde le dan todavía más valor a ese tipo de festejos, me animé a comprar un peque~no regalo para J con la idea de dárselo el día de San Nicolás simplemente como un detalle cari~noso hacia un bebé de 7 meses que resulta por demás ser mi hijo.

Para cumplir con el espíritu burocrático alemán inflexible y absurdo, envié desde la semana pasada a la mamá un email preguntando si sería posible visitar por unos minutos a J el día 5 ó el 6 de Diciembre para darle un regalo de San Nicolás. No recibí ninguna respuesta, llegó el miércoles -día regular de visita- y al margen mientras la mamá se apresuraba a salir pregunté si había leído mi email, ella contestó sin ánimo "Cuál de todos?" (porque en otras ocasiones había enviado un par de emails de carácter simplemente amistoso, a los que tampoco contestó) "El de San Nicolás" contesté con una sonrisa. Se quedó un segundo en silencio y contestó que podría darle el regalo a J el miércoles siguiente durante la visita regular pues a fin de cuentas el ni~no todavía no sabe en qué fecha cae San Nicolás.

Evidentemente otra vez fue una muestra imperdonable de debilidad para una lesbiana de acero y alemana pragmática en el país donde solamente cuenta lo útil y práctico sin excepción, entendido? Ni modo los cursis con ocurrencias sentimentaloides y vanales tenemos que aprender a controlar nuestros bajos instintos. Feliz Navidad!

Friday, November 19, 2010

Otro más!

Sí, tengo otro video hecho por mí mismo con mi cámara el 17 de Noviembre de 2010

Saturday, October 30, 2010

Proyecto un hijo



EL INICIO

Mi hijo J nació en Berlín el 4 de mayo de 2010 de madre alemana y padre mexicano. J fué el feliz resultado de un proyecto entre una pareja germano-rusa de lesbianas y yo, gay casado con un austriaco. Siempre quise tener hijos, por lo menos uno, pero mi realidad como homosexual no me lo permitía. De forma repentina un buen día a finales de 2008 decidí inscribirme en una página de internet alemana en la que se establecían contactos entre donadores y receptoras de esperma para la procreación de ni~nos. A través de esta página fué como entablamos contacto la pareja de lesbianas y yo un día helado de invierno en enero de 2009. Desde un principio hubo buena química entre los tres y decidimos seguir adelante. El 13 de agosto de 2009 el embarazo de la chica alemana se hizo realidad, o más bien J se hizo realidad.

Los primeros días fueron algo peculiares, la pareja de lesbianas en un principio se había mostrado muy abierta para
que yo visitara al nin~o, pero poco después de mes y medio hacia fines de verano las visitas se hicieron difíciles, las chicas encontraban toda clase de argumentos rayando incluso en el absurdo para evitar encuentros entre el nin~o y yo. Un tanto decepcionado escribí un email explicando mi desconcierto ante tal actitud, la reacción se hizo esperar un poco pero fue tranqulizadora, las lesbianas dejaban claro que no tenían inconveniente en que la relación padre-hijo fuera fluida y frecuente. Y efectivamente así fue.

Después del verano los encuentros se hicieron más frecuentes e incluso regulares, lo que me ha dado oportunidad para estar cerca de J. Dede principios de oton~o visito cada miércoles a J y a veces incluso nos encontramos el fin de semana. En medio de esos encuentro el 20 de octubre de 2010 puede hacer un pequen~o video de J que incluyo aquí:


HUMOR VS. LESBIANAS

Entusiasmado por el video aquí presentado decidí hacer un blog a nombre de J, mismo que empecé precisamente un día antes de mi cumplean~os en medio de un estado de profunda depresión causada por una combinación de circunstancias. El blog a nombre de J me devolvió un poco el ánimo. Era un blog muy cursi con algo de humor, escrito como si el narrador fuera el propio J que contaba su historia desde el momento en que las dos lesbianas y yo nos conocimos, el nacimiento, sus primeros meses en verano, su primer viaje al extranjero y su posterior visita a la guardería en la que está ahora.
Como todo blog incluía fotos familiares y un video más donde se veía a la mamá embarazada y mi autmóbil cargado de cosas para el bebé que mi parjea había ido a recoger hasta Nürnberg donde vive un tío materno de J.
El blog constaba de dos entradas en alemán (que me costaron uno y la mitad del otro) relativamente cortas realizadas durante los pocos minutos libres que tenía en el trabajo, pues el hostal estaba en plena renovacion. Tres días después ya muy tarde en la noche terminé el blog y rayando en lo naiv envié el link por e-mail a la pareja de lesbianas, con la idea de darles más tarde el nombre de usario y código de acceso al blog para que ellas mismas pudieran incluir entradas en el blog. La reacción 100% alemana de la madre hasta la fecha no la he podido digerir. Cabe anotar aquí que la mamá por principio tiene incontables perjuicios hacia el internet y los medios de comunicación digitales, para ella prevalece como única opción viable la letra impresa sobre el papel.
En un e-mail lleno de maldiciones y amenazas la mamá me ordenaba borrar de inmediato el blog y destruir toda la información digital contenida en él. Me acusaba de invadir su esfera privada, de atentar contra los derechos de menores, de atropellar derechos de terceros, etc, etc, etc. Sin mayor discusión opté por borrar el blog y la información digital, decidí respetar su derecho como la madre de mi hijo y evité una confrontación inútil.
Tal vez ella haya tenido razón, talvez fue imprudente de mi parte haber hecho un blog sobre mi propio hijo con fines "familiares" usando fotos y videos de nuestras vidas privadas en torno a J, talvez la idea era demasiado cursi y absurda, talvez, esto y talvez lo otro. Sin embargo todo ello no justifica la absoluta falta de tacto y comprensión con que reaccionó la madre desde un pedestal de orgullo germano, incapaz de dar la menor muestra de receptividad y flexibilidad hacia la tontería de un padre. La reacción de tono intolerante y violento dejó sentado el cliché de la brutalidad alemana y la inclemencia con que reaccionan los alemanes ante todo lo que ellos puedan considerar como un error. Ni siquiera un comentario positivo por el video de J, nada! Este capítulo me dejó pensado en el hecho inevitable de que mi hijo J se va a criar en ese ámbito de agresividad y rigidez lesbogermano, en el que el humor y la flexibilidad no tienen cabida. Me pregunto ahora con mucha tristeza si fue bunea idea traer al mundo a un nino que va a crecer en ese medio en este país.

DISCLAIMER

Seguramente se preguntarán porqué escribo este blog si la madre de J exigió que borrara el anterior. La respuesta es fácil: la madre tenía derecho a exigir que borrara el blog anterior que contenía fotos que ella hizo y un video filmado en su casa. Pienso respetar su voluntad, pero por otra parte yo soy padre de J y también tengo derechos, por lo que puedo hacer un blog sobre mi propio hijo en el que sólo voy a mostrar fotos hechas por mí mismo en las que únicamente aparecerá J solo o conmigo, no habrá imágenes de terceras personas (la foto en la que aparezco con J en su primer pic-nic en junio de 2010 me la tomó mi pareja con mi propia cámara). Este derecho no me lo puede rebatir la madre de J. De este modo respeto la voluntad de la madre y hago uso de mi derecho como padre de J.